
Noche sin pausa en mi prontuario,
nómada de bares es mi existir,
Sonrisas que no son para mí.
Caras nuevas por doquier.
Cortes de mangas,
llantos,
sacerdotes al levante
y putas consolando corazones solitarios
o encarcelados de perversión.
Es la noche tesoro que nunca terminaré de descubrir.
En el abismo,
a punto de saltar,
sin esperanzas de que tus manos frías
me disuadan a hacerlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario